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lunes, 14 de agosto de 2017

Por qué no como mejillones


Estás tranquilamente preparando tu comida, ojeando la carta de un restaurante o haciendo alguna actividad que nada tiene que ver con la alimentación y, por pura curiosidad, a alguien le apetece preguntar por qué no comes carne/pescado/marisco... o decide recordarte que no te pasa nada si comes pescado o marisco... 

A veces sí es, efectivamente, curiosidad, por tanto perfecto, te interesa un tema y preguntas (aunque hay mucha información por internet, no hay que olvidarlo). Otras veces esas preguntas amenazan con aparecer en tus pesadillas por algo que tú elegiste por verlo ético.

Inciso: si creeis que es natural acinar a animales en granjas para que luego se conviertan en consumo humano, contaminar los mares y construír piscifactorías, comer y comer incluso cuando ya no tenemos hambre... puedes irte al final y ver el vídeo; no muestra maltrato sino todo lo contrario... cariño.
Es bastante común que a las personas que seguimos una dieta vegetariana nos hagan preguntas y nos lancen miradas con la antítesis de la empatía. Veamos algunas de las dudas que suelen surgir:

  • ¿Por qué dejaste la carne? También conocida como ¿para qué eres vegetarianx si a los animales los van a seguir matando?
-En mi caso: por los animales, para que mi dieta no les cueste la vida. En otros casos puede ser por salud: personas que no asimilan proteínas de origen animal y por tanto se tienen que alimentar de vegetales. Y también puede influir el ecologismo (la industria cárnica supone un gran daño para el medio ambiente). 
Cuando es una decisión (no por salud únicamente), conlleva toda una reflexión hacia lo que supone la posición del ser humano en el mundo y la de los animales no-humanos. Ellos sufren opresión por el hecho de ser animales: especismo. El especismo consiste en que una especie se encuentra en una posición de superioridad sobre las demás... 
Evidentemente que porque yo no me los coma no voy a acabar con los mataderos, pero resulta que no soy la única y que el número de personas que optan por una dieta sin carne va en aumento. En otras palabras: menos demanda. Si baja la demanda de carne, menos animales son necesarios para cubrir dicha demanda. Todo cuenta.

  • ¿Pero pescado comes? ¿Atún si puedes comer, no?
No nos puede faltar el bocata "vegetal" que trae atún... taaan común en bocaterías y cafeterías. Para esta cuestión os expondré los cuatro tipos de dietas vegetarianas básicos:

-Dieta ovolactovegetariana: incluye productos de origen vegetal, huevos y lácteos.

-Dieta ovovegetariana: vegetales y huevos.

-Dieta lactovegetariana: vegetales y lácteos.

-Dieta vegetariana estricta: únicamente productos de origen vegetal.

Así que... no, resulta que los peces son animales. Lo cual no significa que no haya variedad ni mucho menos; a continuación os dejo una gráfica orientativa de los porcentajes de alimentos veg que se deben tomar:

Imagen sacada del libro de recetas vegetarianas e información sobre vegetarianismo La Biblia Vegetariana de Sarah Brown


  • ¿Eres vegetarianx o veganx?
En mi caso no soy vegana ni vegetariana estricta actualmente, por tanto puedo consumir productos de origen animal (soy ovolactovegetariana desde hace más de año y medio, así que consumo vegetales, lacteos y huevos ocasionalmente pero NO animales, obviamente). Ahora bien, me he percatado de que mucha gente usa vegano como sinónimo de vegetariano estricto. Y no, no es lo mismo. Una persona vegana sigue una dieta vegetariana estricta, pero una persona que sigue una dieta vegetariana estricta puede no ser vegana. La razón es más simple de lo que parece: el veganismo no es una dieta, sino que es más amplio.

El veganismo es un estilo de vida basado en el respeto hacia los animales. Considerar que los animales son individuos con intereses que merecen ser respetados tiene implicaciones prácticas como tratar de evitar que miles de ellos sufran y/o mueran cada segundo en mataderos, laboratorios, zoos, acuarios, circos, granjas peleteras, etc. http://www.igualdadanimal.org/veganismo
Una persona vegana rechaza consumir productos de origen animal como comida o ropa, cosméticos que hayan sido testados en animales o cualquier otra actividad que suponga utilizar a los animales no-humanos como productos.
Como consecuencia, podemos hablar de productos veganos. Traen símbolos como estos:
Aquí podéis ver algunas marcas de champús veganos: marcas-de-shampoos-libres-de-quimicos. Yo desde que fui a una tienda Lush en Madrid, me enamoré. Deja el pelo realmente suave y usando poquito de cada vez.


  • Volviendo a la dieta... ¿pero de dónde sacas las proteínas? ¿y el hierro?
Por ejemplo de la soja, un cereal que contiene una gran fuente de proteína vegetal (bebida de soja, salsa de soja, tofu, hamburguesas de soja...), también son importantes los frutos secos y las legumbres (alubias, judías, garbanzos, lentejas).

http://nutricionvegana.org/fuentes-de-proteinas-vegetales-en-la-dieta-vegana-y-vegetariana-infografias/#

Sobre el hierro os dejo esta foto que le saqué a la Biblia:




Y para concluir os dejo un vídeo muy curioso. Espero que os alegre el día y, si os quedáis con ganas de más, sabed que no es el único caso. Podéis buscar vídeos semejantes en YouTube y os animo a echar un ojo a los links que os he ido poniendo a lo largo de esta entrada.


Los peces también sienten e incluso pueden querer mimos:



Fish are friends, not food. -Dori

viernes, 10 de febrero de 2017

Rabia contenida y alegría enzarzada: por qué me hice vegetariana



Me gustaría mostraros una parte de mí para que podáis ver por qué pienso que contar con perspectiva animalista es tan importante, algo que debería estar extendido a todas las mentes. Por aquí leeréis reflexiones y experiencias. Quizás con esto pueda responderos a la cuestión:
 Por qué me hice vegetariana
Lo cierto es que podría hacer una lista con razones por las cuales llevar un estilo de vida vegetariano o vegano te beneficia a ti y a tu entorno. Podría enumerar esas razones adjuntando vídeos despiadados de personas sin empatía hacia los animales, vídeos donde se les encierre y se les prive de vivir sus vidas, vídeos donde los animales son sólo mercancía para la industria cárnica y láctea... lo cual me parece motivo de sobra para replantearse comerlos. Sin embargo, he optado por escribiros recuerdos que han influído en el respeto que siento por ellos y por si os entra curiosidad por probar cosas nuevas, unos enlaces con recetas gratuitas hacia el final.
Así que, os cuento mi caso personal para daros la oportunidad de poner vuestros pies en mi perspectiva durante unas líneas:

   Desde pequeña he adorado a los animales. Desde saltamontes, perros, gatos, gallinas... hasta admirar los animales salvajes que veía en documentales. Con gatos sobre todo, he podido observar como cada uno es diferente. Siempre me ha encantado acariciarlos y cogerlos en colo (no sé como no se hartaban de mí...) con su ronroneo de fondo. Sus rostros. Sus expresiones son fascinantes. Pueden facilmente mostrarte calma, inquietud, sorpresa... incluso miedo. Por cosas así yo era consciente de que no eran tan diferentes a mí. Yo también podía asustarme, sorprenderme, relajarme... y sentirme a gusto junto a ellos. No sé si conocía la palabra empatía, pero la he ido descubriendo con ellos.
   No todo han sido buenos momentos, aun recuerdo el dolor y confusión que sentí cuando, sin querer, maté un saltamontes que cogí en mi jardín. Quizás otros niños lo verían como un bicho y nada más, pero a mí me dolía haberle hecho daño sin motivo alguno... todo por no haber tenido cuidado. Nunca lo habría hecho adrede. Como tampoco me vería capaz para matar... yo que sé, un cerdo? una vaca? un ternero? para alimentarme. Sin embargo, en mi plato estaban. Pero claro, yo sólo veía comida.
   Y... qué quieres ser de mayor? Pintora o veterinaria. (Pregunta impertinente imposible de hacer desaparecer) Como no, yo tenía como opción sanarlos, cuidarlos, protegerlos.
A medida que crecía, no me costó mucho cogerle desprecio a los zoos. Recuerdo colarme en el de mi ciudad y observar como un carnero se daba golpes contra las rejas de su celda. No estaba en su hogar, sino en una cárcel de animales no-humanos. Espectáculos con delfines que a ojos de los turistas parecen atractivos pero... y ellos? han decidido estar ahí? Semejantes son los paseos a lomos de un elefante en Tailandia... lo mismo, es utilizarlo, es quitarle una parte de su esencia; no es libre.
   Tardes soleadas en mi jardín. Observo las abejas y abejorros adentrarse en las flores, siempre sin causarles daño alguno. Me acercaba tanto como podía. Les sacaba fotos detalle sin utilizar el zoom. Jamás me han picado en mi jardín.
   Tardes de estudio en las que optaba por pasar unas horas con los apuntes en el jardín, al aire libre. Siento un bloqueo al ver una araña enorme, parecía una tarántula en pequeñito, en la mesa en la que yo llevaba ya rato leyendo literatura o lingüística. No me marcho. Decido ponerle un nombre. Ari. La araña se llamaba Ari. Llegados a ese punto... podía yo atacarla por ser una araña, un bicho?... Era Ari, no resulta tan fácil si tiene nombre, identidad, vida. No le pregunté si quería saber mi nombre, o qué hacía por aquí... al fin y al cabo, estaba en el jardín. Apenas se movía. Estaba ahí. Sin más. No puede evitar fotografiarla. Más tarde con mis padres descubrí lo especial de sus colores: en su cuerpo había lo que parecía un dibujo de una calavera. No sé a quien pretendía asustar con eso; a mí no.

   Finales de 2015: papá, mamá, quiero hacerme vegetariana. La razón? Por los animales y que ya no me sentía cómoda comiendo carne, entre otras. (Paso a tomar menos cantidad y rechazo algunos tipos).
   Día 1 de enero de 2016: me digo a mí misma tras esas dos vieiras de primero de año, no comeré más animales. Y así ha sido.
   Febrero de 2017: más de un año siendo vegetariana. Mi dieta contiene: frutas, zumos, frutos secos, verduras, arroz, couscous, pasta de aquí y oriental, garbanzos, alubias, lentejas, empanada vegetal, setas, tofu, galletas, cereales, bebida de soja normal y sabor chocolate... ocasionalmente lácteos y huevos de corral. He aprendido a cocinar al tiempo que me hacía vegetariana y he probado alimentos que antes ni sabía que existían como la quinoa o el seitán y otros que no tomaba porque total, para qué? como por ejemplo espinacas a la crema o pimientos y calabacín sofreídos con pasta y salsa de soja. La clave es añadir alimentos a tu dieta. Y aquí aprovecho para dejaros dos enlaces que os pueden ser útiles tanto si seguís una dieta vegetariana como si no: el más reciente 50 recetas veganas gratis y otro recetario de hace unos años: Recetario_vegano_2006.
   Ahora: te pregunto, te parece un cambio exagerado que dejara de comer carne? Después de haberme pasado la infancia y adolescencia queriendo a los animales no-humanos... (y atreverme a ver vídeos de la realidad que supone para ellos todo lo que conlleva la industria cárnica...) Si te parece radical, entonces debemos ser radicales. Es preferible eso antes que la pasividad. Ahora bien, tampoco puedo imponer mi ejemplo. Yo puedo aconsejar esta dieta -que se puede llevar de mil maneras, cada cual la adapta a sus gustos-, pero sobre todo es un modo de vida, es querer madurar y experimentar cambios. Es reflexionar sobre lo que es ético y lo que no. Tú, con tus ideales y tus circunstancias, trata de hacer todo lo que esté en tu mano para causarles el menor daño posible. Los animales no-humanos no están a nuestro servicio.